Be careful, my friend!
Ayer vi en televisión un anuncio sobre un todoterreno muy chulo de una conocida firma alemana. Lo curioso del anuncio no era el todoterreno en sí, sino que el cuerpo central del mismo es un monólogo del tristemente fallecido Bruce Lee.
El bueno de Bruce dice en un monólogo que hay que liberar nuestra mente y hacernos como el agua, que puede adquirir la forma del recipiente que la contiene, que puede fluir y que puede golpear. "Be water, my friend", dice al final de su diatriba. Y no le faltaba razón a este buen señor.
Pero lo que me hizo reflexionar no fue la poética del anuncio, ni su mensaje subliminal, sino que recordé el peligro que encierra la carretera para cualquiera, seas "agua", seas "carretera" o seas cualquier cosa.
¿Y esto que tiene que ver con la pesca submarina?. Pues mucho, hombre, mucho. Normalmente, uno no tiene la posibilidad de pescar delante de su casa, por lo que se ve obligado a coger su vehículo para trasladarse a la zona elegida. El camino de ida ya entraña riesgos de por sí. Y si a los inherentes a la propia carretera le añadimos la ansiedad por llegar y por echarnos al agua cuanto antes, pues tenemos los ingredientes para un cóctel peligroso.
Pero donde realmente está el peligro es en el camino de regreso. Y estoy seguro de que a más de un pescador que lea esto, mi afirmación no le resultará ajena. Nuestro cuerpo está cansado. Con un cansancio mezclado con un relax muscular que invita al sueño. Si además hemos ido a pescar después de haber madrugado para ello y/o hemos tomado una pastillita para evitar el mareo, entonces la cosa se agrava. Y no te digo nada si además hemos zampado algo antes de ponernos en ruta!!. Entonces al propio cansancio se suma el sopor por la ingesta de alimentos. En resumen, que al volante nos convertimos en un peligro para nosotros y para el resto.
¿Qué hacer? ¿Existe solución?. Pues la mejor sería echarse un sueñecito en un área de servicio o gasolinera, pero a veces no contamos con tanto tiempo, por lo que yo suelo adoptar una solución de contingencia. Y la solución no es más que ir tomando sorbitos de algún refresco de cola y, en caso de que la desazón sea alarmante, parar a remojarnos la cara y nuca, y estirar un poco las piernas.
En cualquier caso, procurad dormir bien la noche anterior, no cenar en exceso y nada de alcohol.
"Be careful, my friend. Keep alive"
